Venta de carretillas elevadoras: artífices de obras magníficas

Cuando pensamos en monumentos extraordinarios vienen a nuestra mente, de inmediato, los famosos sepulcros de Giza, entre otros. Los historiadores aún no se han puesto de acuerdo, pero parece que la Pirámide de Keops se construyó en un periodo de al menos 20 años con la participación de algunas decenas de miles de trabajadores. ¿Se imagina que diferente hubieran sido las cosas de haber existido entonces una venta de carretillas elevadoras para mover las piedras?

Un montacargas conocido popularmente como toro, es un vehículo de trabajo pesado que permite transportar y elevar objetos de gran masa situados sobre las dos horquillas frontales, debido a un efecto de contrapeso. Son muy solicitados en amplias áreas de almacenamiento para acarrear los “pales” cargados con mercancía y organizarlos en anaqueles.

Las carretillas elevadoras pueden ser de motor:

  • Diésel,
  • de combustión interna que funciona con gasolina, gas licuado de petróleo (GLP) o gas natural comprimido (GNC) o
  • eléctrico.

Estos últimos, operados en espacios cerrados, tienen la virtud de ser menos contaminantes y ruidosos, mientras que los dos primeros se prefieren para servicios al aire libre.

Venta de carretillas elevadorasTienen ruedas posteriores orientables para hacer más fácil la dirección y darle una alta maniobrabilidad. Esto permite que casi cualquier persona tenga el talento natural para utilizar una grúa horquilla; sin embargo, su uso requiere de cierta formación y algunos gobiernos exigen licencias especiales a sus conductores.

La principal ventaja de estos equipos es que comparado con el traslado manual, permiten agilizar el trabajo y por ende, ahorrar tiempo y dinero. Además, se evitan lesiones, como hernias o daños en la columna y las consecuentes indemnizaciones al personal, mejorando los índices de seguridad de la empresa.

Debido a su alto rendimiento, el coste de adquisición se amortiza rápidamente frente a la opción de alquilar la máquina; especialmente si se recurre a un negocio confiable de equipos probados y garantizados de segunda mano.

Buena parte del mérito de las impresionantes construcciones actuales se debe a la asistencia de este utilísimo aparato. Con carretillas elevadoras en el mercado, la Gran Pirámide hubiera continuado siendo la original, claro está, pero probablemente no se habría mantenido en primer lugar de altura de la Tierra por 3800 años. La competencia por esa posición habría sido atroz.

 

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